jueves, 24 de abril de 2014

¿Qué relación hay entre la purificación del metsorá y el Mesías?

Esta será la ley del leproso en los días de su purificación 
(Lev. 14:2a LBLA)
¿Qué relación hay entre la purificación del metsorá y el Mesías?
El Talmud relaciona el Mesías con el metsorá – “el leproso”. En Sanhedrín 98b está escrito sobre el Mesías: “Los rabinos dijeron: Su nombre es “el estudioso leproso”, como está escrito (Isa. 53:4), Ciertamente llevó nuestras penas, y cargó nuestras tristezas: sin embargo, nosotros le consideramos como un leproso, herido de Dios y afligido.”
Esto nos enseña que hay una relación íntima entre la purificación del metsorá y el Mesías. Vamos a destacar algunos secretos de esta aliyá:
14:2, 10 – su purificación fue completada el octavo día – Antes de su muerte Yeshúa fue contaminado por la “lepra del pecado” del mundo en su alma y en su cuerpo. En el día de su resurrección, el octavo día, el día después del séptimo día semanal, fue purificado en los lugares celestiales.
14:3 – fuera del campamento – Yeshúa murió fuera de la ciudad y su purificación fue llevada a cabo en las esferas celestiales.
14:4-7 – dos avecillas vivas, una muere y la otra es soltada en campo abierto – Yeshúa muere y luego es resucitado para volar en campo abierto.
14:4,6 – madera de cedro – Yeshúa muere en un árbol colgado en un palo horizontal de cedro (probablemente).
14:4,6 – un cordón escarlata – Yeshúa fue vestido con un manto de escarlata antes de morir (Mat 27:28).
14:4,6 – hisopo – Un palo de hisopo fue llevado a la boca de Yeshúa cuando estaba muriendo (Juan 19:29).
14:5 – una vasija de barro – el cuerpo de Yeshúa era un vaso de barro.
14:5 – agua corriente – Yeshúa tenía que pasar por las aguas de la muerte (2 Sam. 22:17; Jon. 2:5)
14:6 – la avecilla viva fue mojada en la sangre – Yeshúa todavía lleva las marcas de la muerte en su cuerpo resucitado.
14:8 – lavará su ropa, se rasurará todo el cabello, se bañará en agua – Yeshúa tuvo que pasar por la tevilá (el bautismo) de la muerte (Luc. 12:50) para eliminar el pecado – simbolizado por la ropa sucia, el cabello infectado y la impureza ritual.
14:9 – el séptimo día – cuando Yeshúa todavía estaba en la tumba fue eliminado el pecado.
14:10-11 – en el octavo día fue declarado limpio y presentado delante del Eterno – el primer día de la semana Yeshúa fue declarado limpio y presentado como vivo delante de su Padre (Juan 20:17).
14:12 – ofrenda por la culpa – Yeshúa fue entregado al Eterno como una ofrenda por la culpa del mundo.

¡Bendito sea el Eterno por la muerte expiatoria de Yeshúa.

martes, 22 de abril de 2014

¿Cómo hacer la voluntad del Eterno?

Pero Jacob oyó las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob se ha apoderado de todo lo que era de nuestro padre, y de lo que era de nuestro padre ha hecho toda esta riqueza. Y Jacob observó la actitud de Labán, y he aquí, ya no era amigable para con él como antes. Entonces el SEÑOR dijo a Jacob: Vuelve a la tierra de tus padres y a tus familiares, y yo estaré contigo.


(Gén. 31:1-3 LBLA)

¿Cómo hacer la voluntad del Eterno?
El deseo de un justo es hacer la voluntad del Eterno. Su oración constante es: “No se haga mi voluntad sino la tuya.” El justo no vive para sí mismo, sino para que el propósito del Eterno se cumpla en su vida.
La voluntad del Eterno ha sido revelada en la Torá. Los patriarcas tenían la Torá oral junto con la revelación profética y por medio de ellas se dirigían, como está escrito en Génesis 26:5: “porque Abraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” (LBLA)
Nosotros tenemos la Torá escrita, dada por medio de Moshé en Sinai, y tenemos los libros de los Profetas, los Escritos y los Escritos Apostólicos. Tenemos también la torá oral y tenemos el Espíritu del Mesías que nos enseña todas las cosas. Así que el Eterno nos ha suplido suficiente información y equipado espiritualmente para que podamos saber qué quiere él que hagamos para agradarle, cómo debemos comportarnos para vivir una vida justa y santa y qué debemos hacer en cada ocasión para que su voluntad se cumpla en todo momento.
La pasión del hombre justo es cumplir el propósito del Eterno en su vida. Pero no siempre se sabe cuál es la voluntad específica del Eterno en situaciones específicas.
El factor tiempo es también muy importante en cuanto al cumplimiento de la voluntad del Eterno. Hay cosas que él quiere que sucedan en nuestras vidas y que nosotros hagamos, pero aunque ciertas cosas sean la voluntad del Eterno, no siempre es el tiempo para ellas.
Es muy importante hacer las cosas del Eterno en el tiempo del Eterno. Si hacemos cosas que son de su voluntad fuera del tiempo, no estamos cumpliendo con su voluntad. Muchos buenos propósitos han sido abortados o retrasados por iniciativas que se han tomado según la voluntad del Eterno pero fuera del tiempo del Eterno. Estas dos cosas son muy importantes que vayan juntas.
La voluntad del Eterno era que Yaakov volviera a la tierra de Kenaan. Eso lo había revelado en el momento cuando tuvo el sueño por la noche al huir de su hermano, “te haré volver a esta tierra” (28:15). Pero Yaakov no sabía bien cuándo iba a ser el tiempo para volver. Su madre había prometido enviar un mensaje cuando la ira de Esav se había calmado, pero ese día nunca llegó. Así que Yaakov no podía tomar sus decisiones según lo que le había dicho su madre.
Cuando llegó el tiempo de la partida, el Eterno estaba creando unas circunstancias adversas en la casa de Laván. El texto que nos ocupa revela que fueron enviadas tres señales a nuestro padre Yaakov que indicaban que ahora era el tiempo para el cumplimiento de la voluntad del Eterno de volver a la tierra. Las tres señales eran:
- Yaakov oyó las palabras negativas de los hijos de Laván.
- Yaakov vio que Laván no tenía una actitud favorable.
- HaShem habló a Yaakov y le dijo que era el tiempo para volver.
Después de veinte años de exilio, llegó el tiempo para que Yaakov regresara a su tierra. El Eterno quiso que pasar ese tiempo, porque los veinte años constituyen una señal profética para el último exilio de los judíos. Los veinte años corresponden a 2000 años, como también está escrito en Hoseas 6:1-2: “Venid, volvamos al SEÑOR. Pues El nos ha desgarrado, y nos sanará; nos ha herido, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días, al tercer día nos levantará y viviremos delante de El.” (LBLA) Un día corresponde a mil años (Sal. 90:4; 2 Ped. 3:8). Dos días corresponden a 2000 años. El último exilio judío durará 2000 años y después Yaakov volverá a su tierra.
Querido discípulo del Mesías, estudia y sométete a la Torá para saber cuál es la voluntad general del Eterno en tu vida. Aprende también a sensibilizar tu corazón para ser guiado por el Espíritu del Mesías que recibiste al confesar a Yeshúa como tu Señor. Así cumplirás la voluntad específica del Eterno en tu vida. Sensibiliza tus cinco sentidos espirituales para ser guiado por el Eterno en todo momento, aún en las decisiones simples de cada día. Camina en el Espíritu y sé guiado por el Espíritu “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.” (Rom. 8:14 LBLA).
Gracia y paz del Todopoderoso, nuestro Padre, y de Yeshua el Mesías, nuestro Señor,

lunes, 7 de abril de 2014

Y aconteció después de la muerte de Moisés

“Y aconteció después de la muerte de Moisés, siervo de YHVH, que ELOHIM habló a Josué, hijo de Nun, ministro de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés es muerto, levántate pues ahora, y pasa el Jordán, tú y todo el pueblo.” Josué 1:1-2

Ayer te visitó la aflicción y desalojó tu morada. Ahora tu primer impulso es el ceder y sentarte desperado en medio de la destrucción de tus esperanzas. Pero no te atreves a hacerlo. Te encuentras en línea de batalla y la crisis se acerca. El dudar por un momento sería poner en peligro algún interés sagrado. Otras vidas sufrirían a causa de tu interrupción, intereses sagrados peligrarían si tus manos estuviesen enmarañadas. Tú no debes de detenerte ni aún para aliviar tu dolor.

Un distinguido general contó este patético incidente de su experiencia personal en tiempo de guerra. El hijo del general era un teniente de batería. Se estaba preparando un asalto. El padre estaba dirigiendo su división en un ataque, al avanzar por el campo, su mirada fue atraída, repentinamente por el cadáver de un oficial de batería que yacía delante de él. Una mirada le bastó para reconocer que era su propio hijo. Su impulso fue detenerse y desahogar su dolor, pero su deber le exigía en aquel momento apretar en el ataque, así que besando los labios del difunto se marchó precipitadamente y dirigió el asalto.
El llorar desconsoladamente al lado de una tumba jamás puede devolver el tesoro amado que hemos perdido, ni podemos obtener bendición alguna con tal tristeza. La aflicción deja huellas profundas, escribe su recuerdo de una forma imborrable en le corazón del que sufre. Verdaderamente nunca nos despojamos de nuestras grandes penas por completo, jamás volvemos a ser los mismos enteramente que antes, después que hemos pasado por ellas. No obstante hay una influencia humanizante y fertilizadora en la aflicción que ha sido aceptada rectamente y sobrellevada con gozo. Es cierto por supuesto, que aquellos que no han sufrido, y no poseen ninguna señal del dolor, son seres pobres. El gozo que tenemos delante de nosotros debería brillar sobre nuestros dolores, lo mismo que el sol brilla por medio de las nubes, glorificándolas. Dios ha dispuesto que al apresurarnos en el cumplimiento del deber, encontraremos el consuelo mas rico y verdadero para nosotros. Si nos ponemos a meditar sobre nuestras aflicciones, nuestras adversidades se hacen mas profundas, se introducen en nuestro corazón, y convierten nuestra fortaleza en debilidad. Pero si en vez de esto desechamos nuestra melancolía y esperamos a cumplir con la tarea y el deber que Dios nos ha dado, recobraremos nuestro gozo y nos fortaleceremos.
J. R. Miller.